Millones de jóvenes sin futuro laboral seguro
Martín Esparza Flores | Revista Siempre!
Luego
de que la alianza PRI-PANPVEM consumara la traición histórica a la
clase trabajadora en la Cámara de Diputados con la aprobación de la
reforma laboral de Felipe Calderón, a la sociedad en su conjunto no le
quedará de otra que emprender caminos de lucha por cuenta propia ante la
insensatez de los mal llamados “representantes populares” por defender
sus intereses, y que escogieron apoyar un gobierno carente del mínimo
sentido social, entretenido en sus últimos días a jugar bromas macabras
en un país ensangrentado y ahora sin un futuro laboral seguro para
millones de sus jóvenes.
Habrá
que preguntarle al presidente saliente si en la colosal y necrófila
obra que habrá de inaugurar el próximo 26 de noviembre en las cercanías
del Campo Marte, y al que se le ha designado como el Memorial a las
Víctimas de la Violencia”, habrá espacio para inscribir en el mismo los
nombres de los miles de mexicanos que han muerto en su sexenio por
carecer de los beneficios de la seguridad social, como la atención
médica, y cuyo número de decesos se acrecentará una vez que su
contrarreforma laboral se ponga en marcha.
Como
una broma macabra, y de pésimo gusto, es el tétrico memorial con que
Calderón le dirá adiós a las miles de víctimas originadas por su fallida
guerra contra el narcotráfico y que de acuerdo con lo proyectado
servirá para que los familiares de los caídos inscriban el nombre de sus
deudos en frías planchas metálicas.
¿Acaso
piensa pagar viáticos a miles de mexicanos de todo el país para que
vengan hasta Reforma a dejar testimonio de su dolor? Cinco días después
de que consume su lúgubre burla, dejará el poder y tras de él no sólo su
aterradora reforma de ley en contra de los trabajadores sino, de
ribete, a otros 15 millones de mexicanos en pobreza extrema y una cifra
casi igual subsistiendo en la informalidad, según los datos del Inegi.
La
sociedad mexicana no debe permitir que se sigan atropellando sus
derechos con tanta saña y un cinismo sin límites; de otra manera no
podría explicarse que en la misma casa de los Senadores de la República,
una empresa privada, Fonatur Constructora, les aplique ante sus propios
ojos un despiadado outsourcing a 400 trabajadores de limpieza y
mantenimiento, explotándolos en condiciones que rayan en la esclavitud,
pisoteando todos sus derechos laborales. Y los legisladores tan
campantes.
¿A
qué nivel de degradación e inconsciencia han llegado nuestros políticos
que se han vuelto sirvientes de lujo de la clase empresarial? Quienes
votaron a favor de aplastar las conquistas históricas de los
trabajadores, en efecto y como lo señaló el texto de una manta en el
recinto de San Lázaro, cometieron una traición a la patria. Cínicos,
todavía aplaudieron su felonía, como lo hará seguramente Calderón al
inaugurar su artificial camposanto de Reforma donde miles de epitafios
anónimos quedarán como testimonio de uno de los peores gobiernos de que
tenga memoria el país.
Por
eso, no habrá que olvidarse de incluir en la suma de las víctimas de su
sexenio a los trabajadores que han quedado sujetos a los caprichos
patronales mediante los contratos de prueba o capacitación, atados al
pago por hora, desterrados de los beneficios de la seguridad social y
con un proyecto de vida incierto.
Calderón
deja también como aberrante herencia al gobierno entrante un movimiento
de resistencia civil, donde estarán presentes miles y miles de
mexicanos, fastidiados por haberle soportado no sólo los embates a su
precario nivel de vida sino hasta sus bromas macabras y de mal gusto.
Una sociedad agraviada que tiene mucho que reprochar a sus inservibles
políticos
No hay comentarios:
Publicar un comentario